Pasa, entra...
...aquí hace menos frío que en la calle. Siempre será un honor recibir nuevas miradas. Y siempre sin llamar.
martes 3 de noviembre de 2009
¿Otoño?
Es difícil empaparse del otoño cuando el otoño no trae la suficiente fuerza como para entrar pisando fuerte y llenarlo todo de lluvias y hojas secas. En estos días en los que parece que el frío tuviera que pedir permiso al sol, es difícil batallar contra virus y marea sin poder enfundarte un abrigo gordo y grande que te aísle del mundo, ni enrollarte al cuello (y casi casi a la cabeza) una bufanda de lana. Es difícil que los cuerpos y quienes los acompañamos resistamos a este ataque violento de exceso de enfermedad y falta de ánimo, sin que se nos brinde, al menos, lo que desde siempre traía el otoño: ese ambiente que propiciaba el recogimiento, ese poquito de frío constante, ese surtido de palabras en tonos ocres, tan adecuadas como un té caliente, una manta y un sofá.
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3 comentarios:
Como no llegue el otoño ya voy a acabar con las existencias de pañuelos de papel. Este otoño es un virus enooooooooorme y malencarado, pero no sabe, que pese al cambio climático, el brasero y la manta nos esperan a la vuelta de la esquina. Mientas: Espidifèn o similares. Ya llegará, ya...
M
Buenas.
Es verdad que del otoño nada se sabe. Que lo tienen secuestrado, cerrado bajo llave en alguna nube dispersa a la que no le da por llevar. Lluvia precisamente.
Que necesitamos de otoño para estacionarnos en colores ocres como dices. Que quiero que frío me quiera. Es raro vivir en primavera cuando el mes se llama NNoviembre.
Besos.
Dónde están las caricias, los besos que nos traen nuevas ráfagas de calor...dónde está el "me pego a Ti culpando al frío..."?
Buenas Tardes..Vuelvo a las andadas y me encantaría visitarte de vez en cuando :)
Un abrazo
Claudia.
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